El chamanismo es un acercamiento antiguo, pre-religioso y pre-lógico a la curación. Nuestros antepasados indígenas saben que el balance es la clave de una vida feliz y saludable y que este balance comprende todos los cuerpos: físico, emocional, psicológico y espiritual. El trabajo con un chaman, o el desarrollo de nuestros propios hábitos chamánicos, incluye la alineación de nuestros cuerpos. El chamanismo funciona con nuestro cuerpo luminoso, con las energies sutiles que componen nuestro ser, a través de medios físicos y síquicos.

Más sobre el chamanismo
La obra maestra sobre chamanismo fue escrita por Mircea Eliade con su libro, "Chamanismo, tecnicas arcaicas del éxtasis". La palabra "chaman" proviene de las tribus del Asia Central y del Norte. La definicion concisa que ofrece Eliade sugiere que el chamanismo es la "técnica del extasis". El éxtasis sería el proceso chamánico de entrar en trance, por medio del cual se deja cuerpo y se viaja a los mundos superiores e inferiores. Aquí el chamán efectúa actividades tales como obtener información, mediacion, negociación con los espíritus en cuyos reinos se encuentra, en nombre de su tribu o de su paciente. Las tribus y los indígenas de todo el mundo normalmente incluyen a un individuo excepcional a quien identifican como su mediador con el Espiritu. Dicha persona puede ser un curandero, un mago, un sabio y/o un sanador. La sociedad occidental ha utilizado la palabra "chamán" para referirse a los maestros de la técnica del éxtasis en cualquier cultura.

El interés por las habilidades y técnicas de los chamanes ha ido crecientdo en las sociedades occidentales. Aquellos de nosotros que hemos nacido y crecido en el Oeste sabemos que la medicina occidental, aún cuando es muy poderosa y necesaria para ciertas enfermedades o daños, tiene serias limitaciones en su aspecto "curativo".

La curacion viene desde adentro.

Frecuentemente, un procedimiento quirúrgico o un curso de medicina producirán una "curacion", pero la persona vuelve a padecer el mismo mal porque no cambóo su manera de pensar, sus costumbres, sus circunstancias de vida, o lo que fuere que estuviera causando la enfermedad. El chaman conecta con el Espíritu y trae al paciente a una armonia con él mismo.

Trabajar con un chamán, o desarrolar nuestros propios hábitos chamánicos incluye el llevar a nuestro cuerpo físico, emocional, mental y espiritual a una alineación. El chamanismo trabaja con nuestro cuerpo luminoso, o con las sutiles energías que componen nuestro ser.

Imagínense el aprender a vivir con un pié en este mundo y el otro en el próximo. Imaginen que viajan a traves de muchos mundos más allá de éste y que regresan para contar las historias a aquellos que se quedaron. Imaginen ser libres de su pasado y sobreponerse a la muerte. Imaginen experimentar y desarrollar un profundo respeto por y en coneccion con el poder infinito y abrumador del Espíritu, descubierto en el presente absoluto.

Somos afortunados de poder vivir en un tiempo en el cual nuestros mayores indígenas han elegido compartir con el mundo occidental su extrema sabiduria ancestral con la tierra y su gente. Desde Siberia, Africa y Australia hasta las Américas, los guardianes de la tierra, que han vivido en total armonía con la naturaleza por miles de años, nos enseñan a despertar y a aprender a cuidar un planeta que nos sostiene de manera tan perfecta.

"Una de las razones por las cuales la practica de la energía curative ha sido mantenida tan secreta es el hecho de que frecuentemente se confunden estas prácticas con un conjunto de técnicas, de la misma manera en la cual frecuentemente la medicina occidental se considera un conjunto de procedimientos. Pensamos equivocadamente que podemos controlar la energía de sanación aprendiendo las reglas. Sin embargo, el chaman no es un tema referido a las técnicas o reglas. Mientras que las prácticas de sanación varían de caserios en caserio ,el Espíritu no se modifica nunca. "La verdadera sanacion no es otra cosa que un estado de alerta hacia una vision de nuestra naturaleza sana y la experiencia del infinito", citando al Chaman Curandero, Alberto Villoldo.